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El Secreto de la Flor de Oro Develado

Te invitamos al Lanzamiento en la ciudad de Copiapó de este libro que abarca la enseñanza del “Maestro del Desfiladero” Lu Dsu, el cual fue traducido por Richard Whilhelm y G. Carl Jung bajo el título:”El Secreto de la Flor de Oro”
Te invitamos al Lanzamiento oficial en la III Región del Libro de Ricardo Andreé que explica y devela el Sistema de Meditación Circular de la Luz que pone en movimiento el sistema de símbolos en el cuerpo, y que se relaciona con los símbolos de la naturaleza, basado en el contenido original de la Enseñanza de los Santos y Sabios que nos legaron el I Ching (El Canon de las Mutaciones).

La única forma real de exponer y desarrollar el “Misterio de la Flor de Oro” es actuando uno mismo en concordancia con esta propuesta efectiva y altamente espiritual, develando los principales “secretos” de este Camino al Cielo, se pretende y quiere que muchos honestos-as discípulos-as de Sabiduría por fin lleguen a la cima del Camino Medio.

Toda la información la encontrarás aquí en este enlace:

Lanzamiento en Copiapó del Libro “La Flor de Oro El Secreto Develado”

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Carta abierta al Creyente en Dios Padre, en Cristo Salvador y en el Magisterio Sagrado del Espíritu Santo

Sacerdocio bajo la Ley de Cristo

Amiga y amigo creyente en Cristo Salvador, en Nuestro Padre Creador y en la magnificencia del Poder del Espíritu Santo

Los Evangelios tradicionales, canónicos, sí nos entregan suficientes elementos para afirmar y sostener nuestra Fe en los vitales sustentos de la Verdad de Cristo, a saber:

1.- Que tal cual nos lo revela Juan, Cristo es el Verbo, Uno y Eterno junto al Padre, Dios Indivisible en calidad, en Plan y en Voluntad divina. Quién acepta y conoce a Cristo, acepta y comienza a conocer al Padre Creador. Cristo es Dios que, como Juan nos lo presenta en Apocalipsis, se halla en su Reino junto a 24 Elohim o Señores de los Días, y es adorado como único Señor de los ángeles y de los Hombres.

2.- Que es este Dios Nuestro quién encarna en Jesús; y todo el Plan de Salvación fue avisado por los profetas mayores del antiguo Israel  y esperado por Ordenes Sacerdotales de otros pueblos, como lo atestigua la presencia y declaración de los así llamados ‘tres reyes magos’ que en realidad eran Sumos Sacerdotes de la Orden de Melquisedec.

3.- Que la Encarnación de Cristo Dios en Jesús se debe a un doble propósito de amor: a) saldar una antigua deuda del Hombre (generación humana de Adán y Caín) cuya Caída y Crímenes condenaron a todo humano al pecado cuan ley de vida, naciendo todo Hombre en pecado, y muriendo en condición de pecador; b) liberar y cambiar el ‘Paso por la muerte’, el cual se hallaba bajo potestad infernal, y los abismos eran como remolino que absorbía las Almas y las hacía regresar a la Carne con el mismo pecado y deuda, hundiendo cada vez más a esta humanidad Caída.

4.- Siendo tal la situación de Vida de los Hombres, habían excepciones santas que se liberaban de esta malvada rueda infernal, mas los Cielos yacían cerrados y no había posibilidad de vida eterna o de entrar en Instancias celestiales; por lo mismo, los santos y santas, al fallecer, entraban en el ‘sueño de la espera’ ¿Y qué esperaban? Pues la Venida del Redentor que les abriría el Reino de los Cielos para que ellos tuvieran Nueva Vida.

5.- El pago de la deuda que se adquirió con la Caída del primer Hombre que fue ‘Hijo de Dios’(Adán) y por el atroz crimen de la estirpe de Caín sobre la Estirpe Santa de Abel, no era posible que el Hombre la cancelara, porque tal pago habría significado la disolución de la vida humana, y el Padre en su infinito amor se propuso Salvar al pecador de su Caída pagando un hombre por todo Hombre, mas aquel ‘hombre’ debía ser Uno similar a Adán, o al primer Hombre: Jesús.

6.- El segundo propósito: cambiar el estado de cosas que imperaba en el Paso por la muerte y terminar con la clausura de Los Cielos (entiéndase ‘Cielos’ como dimensión de vida superior a la terrenal) no podía ser ejecutada sino por un Ser Espiritual con Poder y Autoridad: Cristo.

7.- En el nombre ‘JesúsCristo’ se resume el doble propósito del Plan de Salvación. A) el pago concentra su acción en el pueblo de Israel, ya que es en sus 12 tribus originales en donde se condensa la calidad Cainita y rebelde del Hombre adámico; y parte inaugural de este Plan es, precisamente, la separación de Israel de sus opresores en Egipto y el inicio de la propagación de la Ley de Dios que Moisés recibe y que con gran esfuerzo lucha por hacer prevalecer  en medio de la idolatría y constantes  rebeliones de su pueblo. ‘Elegido’ entonces es este pueblo no por ser santo y obediente, sino PARA ser Salvo y liberado del Pecado.  Y en esta línea es que Cristo en Jesús encarna en  este pueblo: ‘he venido para salvar a Israel’ – dice- Y elige a Doce varones como mayordomos representantes de las Doce Tribus; y adopta solo varones porque varones fueron los autores de la Caída, y varón era Caín, y varones fueron los  sacerdotes que hicieron caer el espíritu y esencia de la Ley de Moisés e impusieron un sistema que Jesús llamó ‘hipócrita’. No que los varones sean ‘elegidos’ por privilegio, sino que son ‘elegidos’ para Prueba y Resarcimiento por ser los causantes del Mal que CristoJesús venía a corregir y cambiar. Y el pago por la Caída y por el Crimen lo cancela Jesús en 12 días de martirio y tortura, para entregar su Carne y Sangre en la cruz de los romanos. A este sacrificio llamó Jesús ‘la copa amarga’.

8.- B) Pagada la deuda con la muerte física de Jesús, el Cristo en su potestad desciende a los abismos y vence en Tres Días a las huestes infernales: quita de sus fauces el dominio sobre el Paso por la muerte, cierra los abismos, abre los Cielos, despierta a los santos y santas dormidos-as y los eleva a la Vida Nueva. Estos Hechos los ejecuta el Cristo Victorioso en los Tres Días que como Jonás, siendo Él más que Jonás, combatió en las entrañas de la bestia; y en estos Tres Días de Cambios Fundamentales Cristo abre y alza el Nuevo Templo: El Espíritu de Dios en el Hombre. La Salvación se entiende y transforma solamente si aceptamos y asumimos los Hechos de los Tres Días. Pero luego, por 40 días, el Cristo Vivo se presenta a los suyos, no solamente a los 12 varones que representan a Israel, sino por primero a una mujer- Magdalena- y avisa que visitará ‘a sus otras ovejas’ porque ‘tengo otros rediles’, y con eso entendemos que Cristo Dios concede la Salvación a toda la humanidad, a hombres y mujeres,  sin importar nación. El Día de su Ascenso avisa que si Él no Asciende no podrá Descender Espíritu Santo…y ‘el Espíritu os enseñará todo’. El Espíritu Santo es el Sello Divino de la Salvación de Cristo. Negar o minimizar, o  deformar o desinformar sobre la Alta Calidad Magisterial y de Poder del Espíritu Santo…  estrechamente ligado al Plan de Salvación cuyo centro gobernante es Cristo… es blasfemia y nueva Caída.

9.- Desde el Pago y los Hechos de los Tres Días, y el Sello Divino del Espíritu Santo…los Hombres ya no nacemos en pecado, sino nos Hacemos al pecado en nuestro andar por el mundo, pero Cristo es más que el pecado y quién tiene a Cristo cuan Ley de Vida y Salvador Personal no puede ser – y no lo es-  esclavo del pecado, ni está sujeto a una ley que fue vencida por la Resurrección y la Vida que Cristo concede.

10.- Desde Cristo nadie cae en los abismos infernales cuan ley inexorable, y todo Hombre será – y es-  medido por sus obras (por sus frutos os conoceré), y todo cuerpo carnal obtendrá – y obtiene-  algún nivel de Cuerpo Espiritual (Resurrección) siendo la Vida Eterna un Alto estado de Vida que logra el Hombre (varón o mujer por igual) que pone por Obra el Designio del Padre.

11.- Con Cristo podemos y debemos relacionarnos con Dios Creador desde todo nuestro Ser: mente, cuerpo, alma (sentidos) y sobre todo…Espíritu – (Oren al Padre En Espíritu porque Él ES Espíritu) y debemos asumir Los Evangelios como nuestra línea de orientación para la Coherencia Espiritual y Moral. En los Evangelios, especialmente en el Testimonio de Juan, en Apocalipsis, en ‘carta a romanos’  y ‘carta a hebreos’  de Pablo, y en el ‘Sermón de la Montaña’…hallaremos  la esencia de la Ley de Cristo que debemos acatar para construir nuestra base de Coherencia que nos Consagre plenamente a Cristo cuan Dios Salvador.

12.- El Poder del Espíritu Santo es el ejercicio del Consagrado en Cristo que pone por acción su Servicio Sacerdotal para que también otros- en su Fe-  puedan acceder al Sacerdocio en la Perpetua Línea de Melquisedec. Porque desde Cristo, en el Bautismo por Arrepentimiento y en el Sello del Espíritu Santo…todos somos los Nuevos Sacerdotes que en nada semejamos  ni parecemos a las formas y contenidos del sacerdocio  que hubo cuando Cristo aún no nos liberaba, y yacíamos a merced del pecado y las deudas. Ahora, con Cristo el pecado ha sido vencido y las deudas canceladas: o asumimos lo Nuevo y caminamos a Lo Alto con Cristo…o desconocemos lo Nuevo y seguimos en lo caduco como si Cristo nunca hubiese Venido ni la Resurrección  existiese y los Cielos estuviesen cerrados, y el pecado fuese ley irremontable: entonces todo estaría perdido, y los Evangelios dirían mentiras y ya nada nos queda sino someternos cuan esclavos a otros hombres y a la ley del Mundo y al predominio de los infiernos. Pero como Cristo Sí Vino y ejecutó el Pago, y alzó al Hombre…

y desde esos Hechos de Salvación podemos y debemos alcanzar la Voluntad del Padre para poner Su Designio por obra… y porque por nuestros frutos seremos medidos, y por Espíritu en Oración – en el Nombre de Cristo-  podemos llegar al Padre y ser Dignos de recibir Potestad Magisterial del Espíritu Santo… según esa verdad, de acuerdo a esta realidad ya no tenemos excusas ni podemos persistir en el pecado o en la negación. Y no se trata de religión o de iglesias, o de instituciones, sino de FE, de VIDA ESPIRITUAL, de Relación personal con Cristo, y de COHERENCIA con la Ley de Cristo que se expresa en los Evangelios.  La Salvación, por ende, no se liga exclusivamente a la cruz romana, sino que es un Plan mucho más extenso en el tiempo y más profundo en su contenido y significado; y no se comprende sin los Hechos de los Tres Días de Victoria, y la Restauración de los 40 días posteriores, y sobre todo sin aceptar el preponderante Rol de santidad y magisterio del Espíritu Santo.

Ten presente estas palabras, y con paz en ti anda y escruta los Evangelios, especialmente los textos que mencionamos; y ora para pedir Espíritu Santo y declara tu disponibilidad para llegar al Padre bajo la Coherencia que Cristo nos pide y nos exige cuan Discípulos de su Verdad.

Nosotros lo hemos hecho y vivido, y no somos diferentes a ti, ni superiores: todos quienes amamos a  Dios Padre y nos Consagramos a Cristo podemos ejercer Sacerdocio bajo la Ley de JesúsCristo.

Saludos fraternos

Consagrados y Consagradas bajo la Ley de JesúsCristo

 

¿Cómo orar?

Estado místico en la oraciónMuchos conocemos y hemos practicado el rezo repetitivo, en el cual no hacemos un discernimiento de lo que estamos diciendo, repetimos sin cesar algo que se nos enseña y que nisiquiera tenemos fe de que será oído. ¿Será esta una buena forma de comunicarme con Dios Padre o con Cristo?

La Oración es un estado místico, para lo cual se requiere silencio, quietud, entrega, sin mente egótica; y en este estado podemos llegar a la vivencia mística, con una comprensión superior de encuentro con la paz y la verdad de DIOS.

La Oración es todo un conjunto de actos del cuerpo, la mente, el alma y el espíritu, en un ambiente propicio, de quietud, en que la palabra y el silencio, la reflexión y la vacuidad, la contemplación y el canto, nos lleven al estado de oración profundo, de comunicación con nuestro Dios, en un acto de humildad, de devoción superior y de máximo reconocimiento al creador.

La Oración puede realizarse en silencio, o en voz alta, pero es mas recomendable poder escucharse a sí mismo para tomar conciencia de lo que se está diciendo y guardar el registro en la memoria

Siempre se debe iniciar dirigiéndose al Padre y efectuar las peticiones u otras solicitudes en el nombre de nuestro Señor JesúsCristo, porque él nos enseñó “A TRAVES DE MI SE LLEGA AL PADRE”.

Las oraciones se realizan dejando salir lo que hay en nuestro corazón, sin forzarla en frases hechas, en forma espontánea y volcando nuestro sentir.

La oración puede ser de petición, para otros o para uno mismo, de necesidades o de crecimiento espiritual (petición de virtudes, dones, de entendimiento o vivencia), y estas peticiones se hacen una sola vez y se entregan al Padre, no volviendo a pedir lo mismo en forma reiterada, como muestra de fe en que el padre nos escucha y que aceptamos su respuesta en el tiempo y condiciones que él establezca.

También la oración puede ser de agradecimiento por situaciones de gracia concedida a  nosotros o a otros. Como puede ser de arrepentimiento y perdón al darnos cuenta de los errores que hemos cometido, y que por lo mismo perdonamos los errores de otros.

Y más que nada, nuestra oración puede ser de alabanza, loas y glorias a DIOS PADRE a JESUSCRISTO  y al SANTO ESPIRITU por su infinito amor y bondad para con nosotros.